Tocaba ya descansar después de tres semanas de cientos de llamadas, miles de kilómetros, y pocas horas de sueño. Con los pies todavía quejosos, el coche lleno de carteles, propaganda y folletos; y el ánimo curiosamente intacto, hay que hacer una lectura responsable y crítica de esta campaña electoral y de los resultados obtenidos.
Hemos asistido, muy a nuestro pesar (a otros, poco les importa) a la peor campaña electoral de la historia de España y sus autonomías. Los grandes partidos políticos optaron por la calumnia, el descrédito y la felonía como motores de sus campañas, cuyas diferencias radicaban no en el mensaje, si no en quien lo pronunciaba. Las dos grandes formaciones políticas de nuestro país han vendido tristeza y han aprovechado la difícil coyuntura económica para hacer de su gestión, un aval valiosísimo en el que poder confiar. Y aún así, a pesar de la amalgama de mensajes, se repite la máxima electoral en este país: hay que ganar para que los otros no ganen. Y al final, todo se tolera: la mala baba, la desconfianza, la inacción, la mala gestión o la corruptela porque lo que hay que conseguir es eso: obtener el poder para que los otros, la otra opción, el otro partido de la alternancia, no gobiernen. Nos están mal acostumbrando.
Y entre ese mensaje frío e infantil, los nacionalismos agrupados en una coalición de la que no puedo menos que desconfiar. Se trata de hacer una Europa más unida, de fortalecer la Unión con mensajes unívocos y claros, de superar las barreras estatales, de defender intereses colectivos europeos y en todo caso, estatales; de dejar atrás las disputas internas. Nos esforzamos porque esas 27 voces tengan una cierta sintonía y resulta que los regionalismos, que deberían ser eso, partidos de ámbito regional y defender intereses regionales en la región y en el Senado (¡bendita institución!), juegan a un nivel que les queda grande para hacer que la voz europea desafine. Que me lo expliquen.
Y entre los anti-algo, pro-vaya usted a saber qué, pseudo-violentos, y los sucedáneos de Falange, nosotros. Los de UPyD. Como viene siendo costumbre habitual, colamos un diputado. Primero fue Rosa, luego Gorka, ahora, Francisco Sosa Wagner. Gallardo e insigne (si me permiten el piropo) jurista que estrena sillón en la Eurocámara. Y lo nuestro nos ha costado.
Las cifras a nivel nacional son reveladoras: alrededor de los 450.000 votos, 145.000 más que en las generales. Y con un 25 % menos de participación, lo que nos hace sospechar que con unas tasas participación habituales, hubiéramos rozado los dos diputados.
En València, capital y provincia, el resultado que hemos obtenido ha sido muy bueno, en líneas generales. A nivel provincial, doblamos los resultados y pasamos de los 10.890 votos obtenidos en las elecciones generales de 2008 a los actuales 21.745 votos. Si ponemos el foco en la ciudad de València, el panorama en cifras es similar: de 5.328 votos en 2008, obtenemos ahora 10.567, el doble prácticamente, lo que nos sitúa como cuarta fuerza política de la ciudad y a sólo 600 votos de convertirnos en la tercera, superando a Izquierda Unida.
En otros municipios, UPyD crece más del 250%, como es el caso de Torrent o Alzira, dónde hemos obtenido 617 y 320 votos respectivamente. En todos los colegios electorales, las urnas han registrado un aumento generalizado y considerable de los votos magentas.
Los resultados son a tener en cuenta (ya no vale que los medios nos ignoren), aunque como decía Fernando Maura, nuestro número dos, hacemos de la necesidad virtud. Aunque en muchas ocasiones, no ha sido por necesidad, si no por requerimiento moral y democrático. Hemos salido a la calle, hemos buzoneado miles de papeletas y cartas, hemos pegado carteles hasta en nuestros coches, se han repartido gran número de ejemplares de nuestro periódico de campaña, “La Alternativa”, hemos contactado con los ciudadanos: les hablamos, nos escucharon, y nos contestaron. Y en las urnas, nos han respondido. Esto que tan poético suena, es gracias a los militantes que tenemos. Porque no quieren ser afiliados cuya vinculación al partido es el pago de una cuota mensual y un carnet de vistoso colorido. Quieren ser militantes, hacer partido, hacer piña, política en la calle. La política se devuelve al ciudadano siendo ciudadano, diciéndole que es él quien tiene la capacidad de tomar decisiones. Son los militantes, no los afiliados, los que avivan la llama de un proyecto tan ilusionante como es el de Unión, Progreso y Democracia. Los militantes salen a la calle, duermen poco, gastan suela y cafeína, hablan con la gente y le dan en mano la información que los demás les niegan y les esconden. Los militantes hemos de estar satisfechos porque hemos hecho una campaña mayúscula, tenemos unos resultados que avalan nuestro trabajo. Teníamos los candidatos perfectos y para empujarlos y darles notoriedad, hubo que trabajar. Y lo hicimos.
Por ello, quiero felicitarles. A los militantes, agradecerles su empeño, su ilusión, las emociones, risas y temores que hemos compartido. Quiero, después de esta reflexión, hacerles partícipes de mi agradecimiento y decirles que mi convicción en este proyecto es mayor cada día.
A los afiliados, pedirles mayor implicación, que hagan de la necesidad virtud, como decía Maura, que salgan a la calle y que crean en este proyecto. Porque seguimos siendo muy pocos los que metemos la mano en el buzón, menos los que nos pringamos de cola, o nos colgamos un megáfono en la espalda y nos dejamos la voz informando al respetable.
A los votantes, darles también las gracias. Vamos creciendo, porque nos han dado su confianza, y prometemos no defraudar. Nuestro compromiso con la ciudadanía es firme y no decaerá, en el momento lo haga, UPyD habrá perdido su función y su espíritu. A los que no nos han votado, les vamos a representar igual. A todos los españoles, sean vascos, extremeños, murcianos o mallorquines. Voten a la opción que voten, hablen la lengua que hablen.
Crecemos y rápido, pues. Tercera fuerza en 32 capitales de provincia, único partido que registra aumento de votos en todas las urnas, y un Eurodiputado de oro. Una campaña a contrarreloj que se salda con un éxito considerable. Y como suele decirse, “después de la tempestad”, viene la calma. En nuestro caso, esperamos que sea una calma corta, porque seguiremos saliendo a la calle. A hacer política, a hablar con la gente y a informar. Es lo que mejor sabemos hacer. Esa es la valoración.







Enhorabuena a todos por un éxito rotundo. Pero en especial a aquellos que nos han organizado y dinamizado, aquellos que han tirado de los afiliados y nos han puesto las pilas, aquellos que han sacado fuerzas y orgullo de donde fuera para que las chispeante ilusión de las ideas magenta calara profundo en los afiliados y en la sociedad en general.
Enhorabuena por el eurodiputado, qué gran hombre, me dejó impresionada cuando lo escuché en directo. Al final las horas invertidas han dado sus frutos, y eso nos beneficia a todos. Aunque sólo treinta (aprox.) os hayais movido de verdad (hablo del caso de Valencia que es el que conozco, lógicamente). Por todo el trabajo, felicidades, habeis dado el callo como los que más, ahora toca ponerles las pilas a quienes se estuvieron tocando las narices. O eso creo.
Aunque en lugar de tener una calma corta… tened un poco de calma, descansad un poco, o tendremos que acabar recogiendo a quienes siempre trabajais, con cucharita…
Cuanto peloteoooooooo, que solo puede haber un choferrrrr, y soy yooooooo.
Enhorabuena por el diputado, aunque sin embargo, voy a escribir para hacer una critica.
Leía y participaba en esta web porque era una web crítica, donde todo el mundo podía participar y exponer su opinión, por lo que se podía hacer algo, que hoy en día no se puede hacer, e incluso parece que hoy en día esta prohibido, es decir, debatir y discrepar.
En esta web podías enterarte de noticias abandonadas por el mundo, porque no son rentables a la hora de vender periódicos, o simplemente, no interesa qeu se sepan.
Sin embargo, y como ya ocurrió en las últimas elecciones estudiantiles, esta web ha pasado de ser un lugar de debate y opinión, para convertirse en una web para publicitar un partido político, lo que la ha puesto al nivel de cualquier panfleto que dice llamarse periódico, o cualquier web politizada, lo que no sólo ha hecho que haya perdido su encanto, sino también que la gente haya dejado de participar en ella.
Yuri y Julio, no creo que cuando hicistéis esta web la hicierais para darle un contenido político en un futuro, y servirlo de medio de propaganda para un partido, pero es en lo que se ha convertido, y lo único que se consigue con esto es que una web genial, se haya convertido en otro panfleto partidista más, aunque sea de un partido también vetado por los medios de comunicación, y que la gente esté dejando de participar.
Un saludo
Tranquilo Rubén que en breve podrás volver a meter baza en Destructopía Dual. Pasado el ajetreo de las elecciones, el blog vuelve a ser el de siempre.
Gracias por participar y por la crítica, siempre constructiva.
Ser o no ser, evidéntemente cuando los medios niegan la información uno ha de tirar con los medios de que dispone. Y metidos en harina de campaña no podíamos más que informar de lo que estábamos informando… Ahora no tan metidos en el tema, seguiremos con otros menesteres.
Se perfectamente que los medios vetan a tu partido, igual que vetan al mío, pues a los dos grandes partidos no les gusta la competencia, por lo que veo normal que utiliceis esta web para publicitarse.
Lo que yo estoy criticando es que se haya convertido en una web monotema, es decir, que sólo sirva para hacer propaganda política de un partido. Si en medio de la propaganda hubierais colgado alguna noticia, no me hubiera parecido mal.