Que no nos nublen el juicio las promesas políticas, el socialismo aun no ha vuelto a España.

4 07 2008


Por mucho que entendamos que el camino de la integración pasa por el reconocimiento de los derechos de primera generación, del que quedan excluidos muchos inmigrantes no nacionalizados. Por mucho que los “cambiachaquetas” del PSOE digan que pretenden en su Congreso Nacional Interno, impulsar una media que permita a los inmigrantes no nacionalizados votar en las elecciones locales (no hablan del derecho a ser elegidos), no hemos de olvidar que, ésta posteriormente ha de ser iniciada por el Gobierno y debatida por la cámara y aprobada, puesto que se trata de una Ley… No hemos de olvidar que no se trata de una medida del PSOE, es una medida que se lleva discutiendo en foros de Derechos Humanos desde hace bastantes años. Y es algo necesario.

Ya tras 1948, cuando se aprueba la DUDH (Declaración Universal de Derechos Humanos), hay cierta intención por parte de los ideólogos, de que se permita intervenir en la vida política local a los inmigrantes no nacionalizados. Existen idearios contrarios, pero el que toma fuerza desde entonces, y con el fenómeno de la inmigración “ilegal” en boga, y hasta ahora, es el que considera el reconocimiento pleno de derechos de primera generación de forma completa y sin excepciones a los inmigrantes. Así, se entiende, tal vez los países sean conscientes el problema de los países del sur y se planteen realmente, encontrar soluciones válidas.

Pero hemos de recordar que ni tan siquiera la DUDH es la originaria de dicha corriente, el reconocimiento de los derechos de primera generación, aunque tan sólo a los ciudadanos, ya viene de corrientes tales como la Carta a las Naciones Unidas de 1945, que a su vez lo hereda de las grandes Constituciones y Declaraciones del siglo XVIII, la Americana de 1776 y la Francesa de 1789. Y aun antes, ciertos detalles, aunque en su momento se justificaba la esclavitud y la diferenciación por sexos y capacidades, ya estaban reconocidos en la Bill of Rights que el Parlamento Inglés hizo jurar a la Dinastía Orange en la Revolución Gloriosa de 1688.

Una vez hecha esta pequeña retrospección histórica, podemos decir que la intención de que los inmigrantes no nacionalizados, puedan votar en las locales, ya viene reflejada en la propia Constitución Española, tras su reforma en 1992 del artículo 13.2, que dice: “Solamente los españoles serán titulares de los derechos reconocidos en el artículo 23, salvo lo que, atendiendo a criterios de reciprocidad, pueda establecerse por Tratado o Ley para el derecho de sufragio activo y pasivo en las elecciones municipales”. Es decir, que llevamos 16 años con las puertas abiertas dicho cambio, pero sin que ningún Gobierno, del cariz que sea, se haya atrevido a atajar tan problemática cuestión.

¿Por qué? Porque implica tratados de reciprocidad con los países a cuyos inmigrantes se permita votar en España, porque no es una medida igualitaria, porque en España siguen habiendo movimientos pro-xenofobia, partidos políticos que en sus carteles electorales, retrataban a una oveja blanca golpeando a una oveja negra, expulsándola del terreno donde se encontraba, que era una bandera española.

Así pues, y para finalizar, las declaraciones de José Blanco, sobre lo que se debatirá en el Congreso Nacional del PSOE, son simplemente una medida coyuntural, tras el varapalo recibido por los socialistas españoles cuando se hicieron públicas las votaciones de sus eurodiputados a favor de la Directiva de la Vergüenza.


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27 respuestas

4 07 2008
Blogmaster

Me voy a permitir, Julio, estrenar los comentarios de tu post… ;)

Independientemente de la hipocresía que supone no oponerse radicalmente a la Directiva de la Vergüenza y al día siguiente querer enarbolar la bandera de los derechos de los inmigrantes con el único objetivo de intentar cambiar el signo político de las regiones donde se concentran estas poblaciones (Cataluña, Madrid, Valencia y Murcia), el asunto realmente espinoso del tema es… ¿debería existir ese derecho?

Lo cierto es que desde mi ignorancia nunca me lo había planteado, y he tardado en crearme una opinión propia al respecto, sin un convencimiento claro de que este sustentada en cimientos muy sólidos.

Pero me voy a mojar… Sinceramente creo que no es necesario. Por que?
Entiendo que la población inmigrante, es una población temporal. Emigran en su mayor medida de formas mas o menos voluntaria, por motivos económicos y/o políticos, y aunque residan y trabajan en nuestro pais, siempre lo hacen con la cabeza puesta en volver a su tierra, en el futuro de las familias que dejan atras y en el de sus propios paises. No creo que en la mayoría de los casos, si se les concediera la opcion de votar, lo hicieran con la motivación puesta mas alla de los beneficios económicos que pudieran obtener a corto plazo, lo que en cierta medida, falsearía el sentido de la participación democrática.

El peligro, me temo, que no estaría en los inmigrantes, sino en nuestros propios políticos, que demostrada ya su afición al poder, podrían ofrecer promesas electorales a estos grandes grupos de votantes, sin la mira puesta en una mejora de la comunidad, sino con el único beneficio de conseguir el poder.

Un ejemplo teórico, imaginemos que en la población de Coslada, con un 25% aprox. de población procedente de Rumania, y un partido político (del signo que sea), promete en las elecciones locales una ayuda a los rumanos de 300€ como, llamemoslo “cheque de ayuda humanitaria al extranjero”. Los problemas de xenofobia se incrementarían, pero probablemente este grupo político ganaría las elecciones, y el beneficio para la comunidad de Coslada, seria nulo.

No obstante creo que hay que contemplar excepciones. Hay mucho casos de inmigrantes que vinieron en su momento a España, crearon familia y estan plenamente integrados (en mi familia hay un caso , por ejemplo). En esta situación se debería tener todo el derecho del mundo para influir en la vida política del pais, pero para eso esta la doble nacionalidad, no creeis?

El límite esta claro… una persona que puede pedir la doble nacionalidad, debería ser una persona totalmente integrada y a gusto en España.
También creo que se debería permitir votar a las personas a las que se les da asilo político, y escogen España como pais de acogida para el resto de su vida (o para una larga temporada) por no poder regresar al suyo bajo amenazas de muerte.

Lo que veo ilógico y peligroso, es que un inmigrante que venga a intentar mejorar la situación económica de su familia, trabajando en nuestro pais durante unos años para despues volver a su pais, se convierta en un “voto barato” para cualquier grupo político sin escrúpulos, convirtiendo la política local en un mercadillo…

Espero haber explicado mas o menos bien la inquietud que puede suscitar la medida. Tratándose de política de inmigración es muy fácil que en seguida se alcen voces contra uno que te tachen de xenófobo (o de lo contrario), aunque estaré dispuesto a matizar cualquier cosa que no haya conseguido explicar con claridad.

4 07 2008
Julio Lleonart i Crespo

Si y no, te has explicado con claridad, has expuesto una duda muy razonable. Pero, sigo pensando que es necesaria, en las locales, que es donde la gente desarolla su quehacer diario, la integración de un sector de la población en la vida política. Más que nada porque pueden ser beneficirios todos los partidos de propuestas mucho más pluralistas y que respondan a las necesidades reales.

El tema que propones de políticos que utilizasen eso en beneficio propio es un riesgo, un miedo que habrá que desmontar a fuerza de practicar, cómo cuando se instauró el sufragio universal y se les dió voto a las mujeres, de quienes se consideraba en su momento una menor capacidad racional, o a los trabajadores, de quienes se consideró que no tenía formación política por no disponer de tiempo para ello.

Cualquier ampliación sufragista ha tenido sus defensores y sus detractores, el tiempo ha demostrado que dichas ampliaciones siempre han sido a mejor.

4 07 2008
Blogmaster

mmmmm podria ser… ya te digo que me cuesta posicionarme…

Desde luego, siendo positivista, esta claro que la medida enriquecería la vida política, pero no podemos eludir el riesgo que te indico, porque casi seguro que se va a producir…

Quizas, antes de hacer esta ampliación, habria que pensar en legislar de alguna manera un mal uso de la misma por parte de nuestros dirigentes, no crees? (prohibir medidas que solo se apliquen a un grupo etnico, religioso… etc ya sean positivas o negativas?). Las experiencias pasadas no pueden ser la única garantía ante una medida tan crítica.

En cualquier caso habria que marcar algun limite no? O un turista que viene el dia antes de las elecciones tambien podría votar? (es una exageración, lo se..)

4 07 2008
Blogmaster

Antes de irme a casa (llevo media mañana con los blogs en el curro… XD), me dejo dos apuntes.

No entiendo el caracter necesariamente recíproco de la medida. No podemos aprobar algo asi si supone que unos inmigrantes pueden decidir quien les gobierne y otros no, en función de sus paises de origen. Se supone que intentamos eliminar una desigualdad social de derechos, no hacerla mas evidente aun creando estranjeros de primera y de segunda.

Y el segundo apunte… el segundo apunte llevo 10 minutos intentando acordarme y no lo consigo… será la cercanía del fin de semana…

Buen finde

4 07 2008
ainhoavu

Para mi el límite esta claro, la residencia permanente. Se adquiere pasado un tiempo en nuestro país con contrato de trabajo. Un inmigrante en principio tiene permiso de residencia temporal y con los años es cuando adquiere la permanente. Es a ellos a lo que hay que reconocerles derechos. Trabajan, pagan casa, impuestos, contribuyen a la sociedad en la que viven pero no pueden decidir. Es injusto e inmoral.
Las medidas populistas y peligrosas se hacen tengan o no derecho los inmigrantes al voto.
Lo que dice Julio es verdad, siempre que se ha querido ampliar el sufragio ha habido detractores, incluso de la izquierda. En el caso de la mujeres, en 1931, la izquierda española decía que darle el voto a la mujer era darle votos a la derecha, que era un derecho muy perjudicial para la izquierda y muchos o votaron no o se abstuvieron.
Duro, muy duro, pero por eso no hay que dejar de luchar.

4 07 2008
miguelmie

Mucho mejor la ortografía aquí Julio, así da gusto ;)

Me ha gustado el post. Bastante conciso. Me gusta porque está bien recordar que el ser humano se ha preocupado por sus derechos desde hace mucho tiempo. Te has quedado en el Bill of Rights inglés, que en realidad fue un poco papel mojado aunque sentó precedentes. Pero podemos seguir retrocediendo y nos encontramos con las XII tablas romanas que recogía los derechos de aquellos que poseían la ciudadanía romana o retrocedemos más aún hasta el Código de Hammurabi que estableció eso del principio de reciprocidad (ojo por ojo).

Es verdad que “toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país, directamente o por medio de representantes libremente escogidos.” Pero, como plantea blogmaster… ¿cuál es el país de un inmigrante? “Toda persona tiene derecho a una nacionalidad.”. Pero además “toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado.” ¿Uno es de dónde nace o de dónde pace? Lo único en lo que no estoy de acuerdo Blogmaster es en que “la población de inmigrantes es una población temporal”. Bueno, no exactamente en eso, porque eso es así generalmente (con algunas excepciones como tú mismo dices). Si no en que, aunque la población de inmigrantes es temporal, los períodos de gobierno también son temporales y no es difícil que un inmigrante esté de una a dos legislaturas en España, cuando no es más. Y ya no es sólo que se hagan leyes en un sentido o en otro sino que se derogan leyes que, véase educación los últimos 15-20 años, deberían tener una vigencia amplia por su importancia para la población.

Es otro tema muy delicado y mucho me temo que al final se acabará utilizando como arma política de unos y de otros y nos vamos a olvidar de que hablamos de personas que, seguro que sí, quieren decidir sobre su futuro, ¿tienen derecho?

4 07 2008
Julio Lleonart i Crespo

Miguel, Ainhoa, Blogmaster, gracias por vuestras aportaciones.

El límite que apunta Blogmaster, es un límite que ya está establecido para los residentes españoles que pretendemos votar en unas municipales, se llama censo. Para poder estar censado has de demostrar que vives en cierto lugar. Los españoles hacemos pequeñas trampillas con los censos, sobre todo con el tema de la escolarización, pero para los inmigrantes está más jodido, y os preguntaréis ¿por qué? Pues porque para demostrar su residencia en un lugar concreto se gira una inspección de los servicios policiales locales, sin previo aviso. Así que ahí ya tienes una limitación. Por otro lado, entiendo la ironía de un viajero vacacional, pero el caso no podría darse, no llegaría a tiempo para la emisión de las listas del censo que permiten el voto. Se empiezan a emitir un mes antes de la fecha electoral.

Ainhoa, tu limitación es coherente, poco que objetar, mientras no llegue nadie y me confunda residencia con nacionalidad.

En cuanto a Miguel… Me había limitado a los procesos de “universalización” de derechos civiles y políticos, en el llamado proceso constitucional. Pero tienes razón, incluso diría que atendiendo al principio de humanidad, podríamos retroceder a un autor romano, Terencio Afro, quien decía aquello de “Homo sum, Humani nihil a me alienum puto”, es decir, “Humano soy, nada humano me es ajeno”. (Referido a lo que decía en el post de entender los problemas de verdad y pretender solucionarlos).

4 07 2008
Yuri Aguilar

Realmente esto de la ampliación del derecho a voto habría que cogerlo con pinzas, filtrarlo y buscarle los pros y los contras. A priori, no es una medida que me entusiasme demasiado, y digo sólo a priori. Quizás ya un texto articulado seria bastante interesante. De todas formas, antes que tomar esta medida, ¿por qué no ahondar en una regeneración democrática en nuestro país? ¿Que tal la unificación del Senado y el Congreso de los Diputados? ¿Que me decís de la facinerosa Ley d’Hont? Pienso que antes de tomar esta medida, por un lado muy atractiva, es fundamental reforzar la democracia y la correcta representación política en nuestro país. De lo contrario, corremos el riesgo de “parchear” un Estado que más que medidas socialistas, a corto plazo, exige profundas reformas estructurales.

4 07 2008
Blogmaster

Leo que nuestras opiniones no están tan distantes realmente.
Los extremos están claros.Un inmigrante que lleva años asentado en España con su familia, con trabajo y residencia fija, no veo porque no podría decidir quien es el gobernante local. La duda es simplemente donde establecer el límite.

El límite del censo me parece insuficiente Juan. Te pongo un ejemplo menos extremo que el del turista. Imagina un trabajador muy especializado, desplazado por su empresa para un proyecto en España. Su labor requerirá que permanezca en el país 10 meses. Alquila un piso en una población cercana a su lugar de trabajo donde puede acreditar su residencia, y al final de su periodo hay elecciones. Tendría sentido su derecho al voto?

Creo que dada la cantidad de inmigración que hay en nuestro país, debería definirse claramente quien puede acceder al voto y quien no. No se trata de negar ningún derecho sino de otorgarlo cuando tenga sentido. Y dada la descuidada y precipitada política de inmigración que ha demostrado este gobierno en anteriores ocasiones me suscita cierta inquietud.

El segundo punto que me dejé antes en el tintero.
Independientemente de si la medida es correcta o no, creéis que la sociedad española la aceptaría de buen grado? Desgraciadamente creo que España sigue siendo un país xenófobo y que esta medida, y esto es una opinión mía, solo responde a intereses electoralistas. Creo que se esta lanzando una pequeña sonda para ver si el beneficio electoral que podría obtenerse en Madrid, Cataluña y Valencia compensaría un cabreo generalizado de la sociedad.

5 07 2008
Julio Lleonart i Crespo

No se quien es Juan XD Un servidor en todo caso es Julio…

El límite del censo era para referirnos al tema vacacional, y al electoral. Por supuesto que es insuficiente. Pero si un inmigrante por cuestiones de trabajo ha de censarse en una población concrtea (cosa que dudo que haga) en la oficina del censo del ayuntamiento X lo inflarán a preguntas, y por tan sólo dos meses dudo que le permitan censarlo… Más que nada porque el procedimiento de alta es tedioso y farragoso. Algo bueno tenía que tener la burocracia.

En cuanto a lo que preguntas, la sociedad española tiende al miedo hacia el otro, hacia lo desconocido, hacia lo que le resulta incomprensible, hacia lo que no puede asumir, a lo distinto. Pero no creo que sea tan sólo cuestión de los españoles, creo que se trata de algo inherente a sociedades poco “variadas”. Es decir, en España discutimos por lenguas, por culturas, por equipos de fútbol, por muchas cosas, pero somos más o menos heterogenos étnicamente hablando. Cuando a mucha gente le hablas de incluir homosexuales, lesbianas, gitanos, rumanos, árabes… Incluso en ocasiones Testigos de Jehová, o Protestantes o cosas por el estilo, a mucha gente se le eriza la piel. Prima la incultura, el desconocimiento.

Arrastramos aun ese sentimiento unitario de una España fictícia que nos dejó la rancia dictadura del generalísimo, si bien aquellos nacidos en democrácia o transición ya no, nuestros padres si.

5 07 2008
ainhoavu

Bravo Julio. No podías explicarte mejor. Claro que es un tema peliagudo pero dejar de avanzar por lo que diga la sociedad es absurdo. Hay cosas que hay que hacerlas, gusten o no. La ignorancia es tan valiente que si se preguntase todo puede que viviesemos aun en la edad media.
Buen fin de semana a todos.

5 07 2008
Yuri Aguilar

Y todas, Ainhoa, y todas. Que el Ministerio de Igualdad está siempre vigilante…jejejjeje

5 07 2008
miguelmie

Una cosita que se me olvidó comentar antes y que Yuri me ha recordado con lo del Ministerio de Igualdad: Julio menciona en el post la Revolución Francesa y, por lo tanto, uno de los antecedentes de nuestra Declaración Universal de Derechos Humanos: La Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789. No podemos olvidar que en ella Hombre y Ciudadano no se refieren a “ser humano” y “ciudadan@”, las mujeres no estaban incluidas. Con esto quiero decir que en cuestión de DD.HH. siempre ha habido mucha tela que cortar y siempre la habrá.

Aparte, no puedo estar más de acuerdo con lo que dice Yuri. Da igual quien vote si los gobiernos no representan la voluntad de quienes votan.

5 07 2008
Julio Lleonart i Crespo

Sipes, Miguel toda la razón, no se reconocía ni a la mujer, ni al esclavo, ni al trabajador manual y el sufragio era censitario. Pero si quieres que hile más fino aun, te diré que la DUDH de 1948 no reconocía el derecho de los homosexuales a contraer uniones de hecho (o matrimonio) en igualdad con el resto de sexos. Sólo se habla de uniones entre hombres y mujeres, y la igualdad de estas últimas con los primeros.

6 07 2008
Blogmaster

“…No se quien es Juan XD Un servidor en todo caso es Julio…”

Perdona Julio, me lie con el nombre… :P

Los ejemplos que te he puesto hasta ahora son un tanto “exóticos”, lo reconozco. Pero imagino a políticos intentando llevarse al huerto a semejante cantidad de votantes con promesas “maravillosas”, y estos acudiendo en masa a censarse para votar… por lo que poner el punto de tensión en el funcionario del ayuntamiento para que este determine mediante una batería de preguntas si debe o no censar a cada inmigrante que venga……..

Creo que en cualquier caso el proceso debería ser progresivo, empezando por los inmigrantes que mas tiempo llevan viviendo en España. De este modo, la sociedad española, como bien dices bastante ignorante (aunque discrepo en que esa ignorancia sea exclusiva de la generación de nuestros padres), pudiese digerir poco a poco ese sano mestizaje social en lo que a igualdad de derechos se refiere.

6 07 2008
Blogmaster

Por cierto Yuri, con lo de el Ministerio de Igualdad me has tocado la fibra… :P
Creeis que es necesario? Que os parece hasta ahora la actuación de nuestra joven ministra de igualdad?

6 07 2008
Yuri Aguilar

La cuestión siempre es tocar fibras, crear opinión, debate…yo sinceramente, dejando de lado mi afán criticador, pienso que es pronto para hacer una correcta evaluación del trabajo del Ministerio de Igualdad, que habría que esperar al menos al término de la Legislatura para que se viesen las virtudes y defectos de esta nueva cartera. No obstante, mis consideraciones (que ya hice convenientemente en el blog de Bibiana Aído “Amanece en Cádiz” y que fueron censuradas) son que la IGUALDAD hay que fomentarla en las aulas, en los colegios. Los padres son los que tienen la obligación de conducir la educación de sus hijos hacia unos valores de IGUALDAD, de buenas maneras, de urbanidad, de respeto a los mayores, de respeto también al medio ambiente…

Yo veo a los padres en la calle con sus hijos y realmente me avergüenzo, siento verdadera lástima por esos púberes, por la educación, no que los padres les dan, sino que les NIEGAN. Porque no les educan, no se preocupan de lo que piensan, de lo que hacen, de lo que sienten…no soy padre pero pienso que los niños son como los árboles…si no los enderezas de pequeños, estarán torcidos toda su vida. Recuperar valores perdidos como los que ya he mencionado, y fomentarlos, es una competencia y prerrogativa del Ministerio de Educación, pero también de los hogares, dónde los padres han perdido su función educativa y han tomado una postura de manutención, casi exclusivamente. Insisto que la IGUALDAD hay que implantarla en los colegios y en las casas. Si tuviesemos una educación de calidad, no tendríamos los maltrtadores que tenemos ni tendríamos que aguantar las actuaciones de los neonazis, los red-skins o esa masa social de niños que queman indigentes en cajeros, que apuñalan a sus compañeros o que agreden a ancianos en las calles y encima lo graban con el móvil de 150 euros que sus padres le han comprado por haber suspendido sólo 7 de las 9 asignaturas.

Más que IGUALDAD, Blogmaster, hace falta educación. Porque plantéate una cosa, si en España tuviésemos una educación como en Canadá o los países nórdicos, la sra Aído aún estaría de Alta Comisionada para el Flamenco y bailoteos varios.

De todas formas, para ser objetivos y hacer una correcta evaluación pienso que todavía queda mucha legislatura por delante. Buenas noches, y buena suerte. (Y no me lo he copiado de ZP, esto lo decía yo mucho antes y Julio lo puede corroborar)

6 07 2008
Julio Lleonart i Crespo

Good Night and Goog Luck, gran peli si senyor, gran peli. Zapa copión XD

6 07 2008
Blogmaster

Pues que quieres que te diga Yuri, a mi este ministerio me parece una tomadura de pelo, y la ministra, un entretenimiento político…

Totalmente de acuerdo en lo que respecta a la educación, pero para eso tenemos un Ministerio de Educación no?

Hay evidentes problemas en el territorio laboral en lo que a igualdad se refiere, pero tenemos Ministerio de Trabajo verdad?

No se… cual es el ámbito real de este ministerio?
En mi opinión no deja de ser una estúpida justificación del gobierno de cara a la galería, y de paso, un elemento de distracción para volcar las criticas hacia asuntos menores.

“Miembras”, las bibliotecas para mujeres, la polémica del velo islámico… en 4 días que llevamos de legislatura esta mujer a acaparado los focos del ridículo político en varias ocasiones… no merece la mujer una política con bastante mas sustancia? Que se ha propuesto contra las desigualdades salariales entre hombres y mujeres? Algo nuevo en los asuntos de violencia domestica? Alguna iniciativa en educación?

Me resulta molesto como los partidos políticos limitan sus actuaciones en este sentido a preocuparse de que en sus directivas exista el mismo numero de hombres que de mujeres, sin importar en muchos casos sus cualidades. El día en el que la dirección de una empresa este compuesta enteramente por mujeres, o por hombres, o por cualquier otra combinación, y nadie se escandalice, se habrá conseguido la igualdad…

6 07 2008
Julio Lleonart i Crespo

En violencia doméstica y de género se ha conseguido “el teléfono para hombres”… Ahí queda eso.

7 07 2008
Odiseo

Lo siento pero no estoy conforme. Las decisiones sobre el estado español pertenecen exclusivamente a los ciudadanos españoles de pleno derecho. No excluyo a nadie por razones de raza, sexo, religión, etc. El que desee votar y formar parte de la vida política de España sólo debe tener un camino; La nacionalización. Si uno se nacionaliza, pasa a ser ciudadano de pleno derecho, derechos entre los cuales figura el de votar para decir quién gobierna a cualquier nivel. Permitir que voten aquellos que no son ciudadanos es algo antidemocrático.

7 07 2008
Odiseo

Espeficico: Permitir que voten aquellos que no son ciudadanos españoles y de pleno derecho, esto es nacionalizados, es algo antidemocrático.

7 07 2008
Ainhoavu

A mi no me lo parece. Creo que tienen derecho a votar y decidir (es decir a ser participes de derecho) todos aquellos que siendo participes de hecho en la sociedad vivan en ella un mínimo periodo de tiempo. Los no nacionales se ven obligados a acatar determinadas normas que imponen los gobernantes del mismo modo que los nacionales. Antidemocrático es este acatamiento a cambio de nada. A mi como miembro de la sociedad se me permite decidir si me gusta o no lo que se hace con mi dinero. ¿por que a otro ciudadano residente permanente no se le permite? Creo que hay que vigilar que es democrático y que no, no se puede hablar tan a la ligera.

7 07 2008
Blogmaster

Bueno Ainhoa, pocas cosas hay mas libres (en democracia y en internet) que hablar a la ligera, otra cosa es tener razón.

En mi opinión no le falta razón, si tenemos en cuenta lo que actualmente entiende la gente como democracia y nacionalidad… pero a lo mejor es hora de revisar esos terminor y evolucionarlos. En cualquier caso, el hecho de que voten residentes no nacidos en el pais, es bueno para el pais? es malo? por que? Esa es la cuestión…

8 07 2008
Odiseo

‘Ciudadanos residentes’ Nadie es ciudadano residente, o se es una cosa o la otra. Yo entiendo por ciudadano a aquel que tiene pleno derecho, y entre estos derechos está el de ser partícipe de la vida política, y decidir sobre estas. Es decir Julio, Yuri, tú o yo. Residente es aquel que siendo ‘ciudadano’ o ‘nacional’ de otro estado se establece en nuestro país con los motivos que se le ofrezcan, pero no es un ciudadano, como residente debe tener todos los derechos que se le ofrezcan escepto el ser partícipe de la vida política dado que es un extranjero que será partícipe de la política de su país en la medida que su país especifique.

No, no tengo nada contra los inmigrantes pero las cosas son y deben seguir siendo así. Todo aquel que desee decidir sobre la política del estado español, debe como el propio nombre del citado indica, ser español. Si siendo foráneo desea hacerlo deberá pasar por el proceso de nacionalización pertinente que lo identificará como ciudadano de pleno derecho del estado español.

Si la cuestión es que desean establecerse en nuestro país de forma permanente considero que no es suficiente la residencia permanente a la hora del voto dado que siguen siendo gentes de otro estado decidiendo sobre un estado que no es el suyo. Debe convertirse en un ciudadano más, hacerse ciudadanos del estado en cuestión y entonces sí decidir.

No veo más vuelta de hojas. La democracia está basada en la ciudadanía, si eso se pierde, se pierde su esencia.

8 07 2008
Ainhoavu

El concepto de ciudadanía es la clave. Para mi es uno y para ti es otro. Yo no dudo que la democracia este basada en la ciudadanía y que deba continuar siendo así. Simplemente que estamos debatiendo por conceptos diferentes de ciudadanía. El mio mucho más amplio que el tuyo y no ligado a banderas ni a fronteras, únicamente al lugar en el que se vive, se trabaja, se aporta a la sociedad, y el tuyo anclado a unos límites basados en fronteras políticas. No es más y podemos debatir hasta la saciedad sin que tu cambies mi concepto de ciudadano y yo el tuyo. Mis argumentos no te convencen y a mi los tuyos tampoco. Pero ambos son igual de respetables.
Yo doy un si al voto del residente y tu un no. No sé que pensará el resto de la sociedad.
Gracias por el debate.

8 07 2008
Julio Lleonart i Crespo

Odiseo, gastas el concepto estóico de democrácia, aquella que tan sólo atendía a la civitas y no a la humanitas. Es decir, tan sólo eran ciudadanos los habitantes de la polis y por ende tenían derechos x, y los que no lo eran no tenían esos derechos.

Yo no estoy de acuerdo contigo, para nada, y tengo tooooda una bibliografía que apoya mi teoría, pero a la inversa también ocurre, porque las cuestiones de derechos y aún más, humanos, al ser concentos históricos y culturales, jamás están cerradas y finitas y siempre están sometidas a debate (pero fundado, por favor).

Desde la declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano, al igual que desde la Declaración de Independencia Americana, se consiguieron los llaamados derechos de primera generación, aquellos que protegen las garantías civíles y políticas. Entre los derechos que se consiguieron (los sociales, culturales y económicos vinieron con las revoluciones sociales del sigleo XIX y XX, y los de tercera generación están desarrollándose a partir de 1948), se aseguraba la participación y posibilidad de contribuir a la formación política de la sociedad, y el hecho de ser elegidos funcionarios o respresentantes de una voluntad concreta.

Amén de que hablamos de la formación de la voluntad política local, no nacional, no estatal. Desliguemos por favor la política local de la nacional, nada tienen que ver, pese a que los partidos se llamen igual o parecido. Ni unos hacen políticas liberales, ni otros moderadas, progresistas, socialistas etc… Hacen la política que consideran necesaria para el nucleo urbano y el término y poco más. Política de tercera división, encomiable y de alabar, pero que no conforma la idea de un país.

Así pues, hablamos de Derechos Humanos, de un Derecho universal, inviolable, inalienable, indivisible… Que no sea reinterpretado, que no atienda a conceptos individuales y voluntaristas, que no cree humanos de una categoría u otra.

Y encima atendemos a la vertiente social e integradora de la inmigración, el hecho de que una persona, residente, establecida, que contribuye y paga impuestos tenga derecho a contribuir en la formación de un gobierno local representativo del sentir popular de TODOS.

Otra cosa es lo que tu hablas, la nacionalidad, cuestión que considero necesaria y de requisito indispensable para poder contribuir en la formación política del Estado, de la nación. (De ahí que considere interrelacionado nación y nacionalidad).

Pero ya digo, que las opiniones sobre este tema son tan variadas con gente existe en el mundo, que no vamos a zanjar el asunto, pero que si huímos del asimilacionismo y del relativismo radical, y nos oponemos a los absolutos, podemos ver las cosas desde un prisma diferente, más humano, más del mundo, más de todos.

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